Post-compra
Después del envío, la mejor intervención es la calma. La planta necesita una transición, no una bienvenida intensa.
Primer día: abrir, mirar, no corregir de más
Abre el paquete con cuidado y retira el material de protección sin tirar de la planta. Observa raíz, base, epidermis y punto de crecimiento. Si todo está firme, no hay que hacer demasiado.
Coloca la planta en luz brillante filtrada, con aire suave y sin sol directo. El viaje ya fue suficiente estímulo. El primer lujo que puedes darle es estabilidad.
Cuarentena breve y lectura del cuerpo
Mantén la planta separada de la colección durante unos días. No por miedo, sino por método. Esta distancia permite detectar golpes, humedad retenida, plagas o estrés antes de mezclarla con piezas establecidas.
Si llegó a raíz desnuda, evita el riego inmediato. Deja que cualquier microlesión se seque y que la planta iguale temperatura y humedad con su nuevo espacio.
- Luz filtrada la primera semana.
- Nada de sol duro el primer día.
- Sin riego urgente salvo indicación clara.
- Revisión de base y raíz antes de plantar.
El primer riego debe parecer aburrido
Cuando la planta se vea estable y el sustrato esté preparado, haz un riego controlado. No busques una reacción espectacular. Lo ideal es que no pase casi nada: el cuerpo se mantiene firme, la raíz empieza a trabajar y la planta entra en ritmo.
En compras dentro de la UE, la trazabilidad y la documentación importan tanto como el embalaje. Por eso una recepción ordenada forma parte de una colección seria.
La aclimatación no es una cura. Es una habitación tranquila entre el viaje y la colección.

Plantas reales, ficha clara
Elige el ejemplar que recibirás.
Cada planta se presenta con fotos reales, notas de preparación y detalles de envío en la UE antes de pagar.



